Joaquín Artime©_todos los derechos reservados_2013

14 de noviembre de 2014

El cuento rana

Tras haberle recuperado su pelotita de oro, la princesa no quiso saber nada del asqueroso sapo ni de su anterior promesa. Sin embargo, él la siguió hasta su casa, y hasta que el padre no le obligó a cumplir su palabra, la princesa no accedió si quiera a estar frente al batracio

10 de julio de 2014

El gran escapista

Los tambores resuenan. Es el mejor número del espectáculo. La hora de la verdad. Tú, crees que me tienes preso. Que no seré capaz de librarme de este nudo de grilletes, de esta mordaza de reloj de arena, de esta turbia agua que todo lo empaña.

Apuestas que perderé. Que no me queda otra que ser tu esclavo. Y a cuatro patas, acompañarte allá donde vayas.ondenado a sufrir el Síndrome Estocolmo. Eres de esas

30 de junio de 2014

En mis narices

Si ya me irrita encontrar vida no autorizada en mi piso, ni te imaginas cómo me pongo cuando esas vidas no autorizadas copulan en mis narices.

27 de junio de 2014

Promiscuo

-El psicólogo me dijo que definitivamente usaba el sexo como mecanismo de aproximación al otro, y eso me había vuelto un promiscuo empedernido.
-¿Y tú qué hiciste?
-Tiré el condón, me vestí y me marché sin mediar palabra.

7 de marzo de 2014

No tengo un problema con el alcohol, el alcohol tiene un problema conmigo.

26 de noviembre de 2013

Quise soñar

Yo tenía la sensación de que nuestra historia iba a ser como la semana fantástica del CorteInglés, que sólo dura una semana. Pero quise soñar.

24 de noviembre de 2013

22 de octubre de 2013

Abórtame

A Sylvia Plath, por acunarme.
Ahora,
entre las paredes asfixiantes de tu útero marchito,
a mis veintiséis años,
abórtame.

Ponle fin a este sufrimiento de emociones encontradas,
a esta tortura de directrices y exigencias
que no nos conducen a ninguna parte
salvo a tus deseos clasistas
(jerarquías de burguesa)
que cercenan mis brazos,
que aplastan mi corazón.

Tus dedos inquietos
todo lo manejan,
urden caminos inconcebibles dentro del chantaje emocional
con el único propósito de controlar los infiernos
hasta reducirlo a las cenizas de tu gusto,
hasta satisfacer los antojos de una reina sin país que gobernar.

Somos muy pocos lo que viven aquí, en tu tierra,
por tanto, que ninguno se salga del lugar.
A la sombra de tu mirada no somos seres libres
sino el fruto de tu vientre,
(una réplica imperfecta)
álguienes en quien poder proyectar antiguos sueños de grandeza.

Y hablo por mí cuando digo
que me hieres de muerte
con el ácido de tu saliva intensa,
alien trasmutado en cuerpo de monja enferma
que nada hace y tanto padece.

Oh,
puta, más que puta.
Te las has ingeniado para grabarme a fuego el miedo,
la fragilidad y la dependencia.
A mí, que soy la más débil de tus posesiones defectuosas
(un anhelo mellado
al que quieres sacar punta)
me afilas la cabeza.
Alrededor caen piel y cabello,
lascas de hueso,
algunas pocas neuronas.

Corta un poco más, te animo.
No te apures, te consuelo,
que si he aguantado hasta el momento
es porque he desarrollado resistencia.

A ver, continúa
hasta que quepa en tu agujero,
ése en el que me oprimes con tu lengua,
donde estrujas la bolsa de mi estómago
con unas uñas a la francesa
que se clavan en una úlcera que siempre amenaza con brotar.

Tú tienes un precio, me dices entre risas,
pero la confianza no se paga con dinero
(ni el cariño
ni el echar de menos)
y tú sólo me quieres comprar.

Siendo así, abórtame,
porque me niego
a ser fiera domesticada que pasa por tu aro.

Abórtame,
o corta de una vez el cordón umbilical.

14 de octubre de 2013

Tan barata

Tentado estuve de comprarme una revisión ginecológica en el Groupon sólo por verle la cara al médico al entrar. ¡Pero es que estaba tan barata!

13 de octubre de 2013

9 de septiembre de 2013

Un nudo

Reconstruyes mi rostro
con las palabras que he escrito,
breves trazos sobre una libreta de instituto,
hálitos que mecen tus orejas,
dilatan tus pupilas.

Un nudo en el estómago
entreteje telarañas donde se enredan todas las mariposas que te presté.

12 de agosto de 2013

La aproximación del beso

Las huellas sobre tu piel
hablan de dobles ases,
del candor de la suerte.
Dos líneas paralelas
que se acompañan para siempre.

Camino circular
que se cierra sobre sí mismo.
Energías de una piedra,
Luna azul.
El ansia se calma,
el dolor se apacigua.

Brotamos
como jarra de agua que se desborda,
ríos derramados sobre tierras desconocidas.
Nos fundimos en una mirada,
pozo profundo de ingravidez.

Y vuelta a empezar el juego.
Perforaciones del sexo,
fotografías de tus perras,
y todo el aire que nos separa
lo hendimos con palabras,
anhelando acortar las distancias.

Hasta que en nuestro deambular insomne
un intervalo de mudez se erige
perdidos en el color del otro.
Ojos que son espejo de intenciones,
allí adentro
arde la hoguera.

Las reglas de la seducción no están escritas,
nos dejamos llevar por el instinto,
el mordaz apetito,
los nervios y
el vértigo
ante la aproximación del beso.

9 de agosto de 2013

El tiempo pone a cada uno en su sitio, y tú ya estás encontrando el tuyo.

22 de julio de 2013

Caerán los años

Caerán los años
como un pecado a remendar,
tentación insana llena de lombrices,
manzana corrompida de penas
en un frutero vacío.
La pobreza de la casa que construimos
se consolida,
se derrumba.
El techo cederá.

En medio de la catástrofe
volverás tu mirada
buscando mis ojos cansados de esperar.
Pero los párpados pesan,
el telón precipita esta función hacia el ocaso
de una noche que se extiende sin final.
Títeres estrangulados por la presión de un hilo.
Voces que sólo son eco,
remedo.

El sol de invierno no funde el hielo
de nuestros corazones reventados.
Ya no cabe nada en el pecho abierto.
Apenas una sonrisa
esbozada de memoria.
Apenas un silencio
que chilla.

Dijiste que encontraríamos la manera de reconducir lo nuestro
cuando ya no había qué escuchar.

Aún te arrepientes de las cosas que te quedaron por decir.

3 de julio de 2013

Un lugar mejor

Si la gente trabajase con la misma energía e ímpetu con los que el ex-yonki de mi calle busca aparcamiento a los coches, el mundo sería un lugar mejor.

24 de junio de 2013

El amor perjudica al coeficiente intelectual.

No supimos

Tu idas y venidas son un tsunami que anhela destrozarlo todo,
lágrimas que nunca arrojé por ti,
hircismos que jamás te sorprendieron al pensarme,
ausencia que arrastra a través del silencio
un tropel de dudas que se ancla a nuestros pies
como cepos.

La sangre brota
de nuestros cuerpos de animal herido,
grito escarlata que parte esta oscuridad que llamo nostalgia y tú
melancolía.
Dolor que se anquilosa,
rigor mortis de un estado que no sabemos abandonar
y palpita en la aorta escupiendo tinta china.

Sudarán nuestras uñas
de tanto escarbar el deseo.

No supimos matar lo nuestro.